Uno quiere ser, pero no puede... dependemos de la dependencia, queremos la libertad en la dependencia, una dependencia sana e insana. Volar o andar, soñar o vivir, riesgo o simplicidad. Podemos cambiar pero no olvidar, ¿estas sensaciones pueden transformarse en seguridad? No… el estomago se retuerce dejándose llevar por una multitud de pensamientos, no es dolor, no es fatiga, no es malestar… es energía acumulada sin control. ¿Como podemos cambiar eso?, no es solo olvidar, ni tampoco autocontrol, es comunicación. Palabras, palabras y más palabras, pero no comunican, no demuestran ¿por qué? ¿Por qué no confiamos? Por que no nos conocemos, entre nosotros ni a nosotros mismos, solo pido espontaneidad, jugar con la energía, sentir sin dejar de sentir, expresar sin limitación… quiero a las personas, quiero amar y ser amado, quiero conocer y dar a conocer, pero ahora mis emociones se están deteriorando. Hay que luchar, hay que luchar por uno mismo y por los demás, por los que merecen tu amor, tu felicidad, tus conocimientos, quiero gritar…
Duele pensar, duele dejar de pensar… pero lo que más duele es tener las cosas claras y no recibir nada, mi energía se apaga y me destroza por dentro, solo la comprensión y la comunicación pueden darme un respiro, disfrutare de mi sufrimiento, aprenderé, pero no puede quedarse así… sería un fracaso personal… lucharé…
